OBSESIONES

OBSESIONES

¿Me estaré volviendo loca?

Las obsesiones es uno de los trastornos psicológicos que crea más sufrimiento y angustia. Son mucho los síntomas que pueden aparecer y mantener a la persona en una percepción de miedo e indefensión. Uno de los síntomas más incapacitantes es la sensación de “volverse loca”, esto es debido a que el cerebro se colapsa debido a la paradoja y la necesidad de controlar todo lo que sucede en el entorno “vísteme despacio que tengo prisa”, esto es todavía mucho más patente en el trastorno obsesivo compulsivo, donde el pensamiento obsesivo, intrusivo y repetitivo inunda la vida hasta el punto que ocupa gran parte del tiempo. Para neutralizar estos pensamientos y disminuir el sufrimiento acaban por desarrollar estrategias que tienen la forma de comportamientos compulsivos “ocúpate en vez de preocuparte”. Estos comportamientos llegan a convertirse en una esclavitud, si bien al principio surgen como una respuesta para no pensar, con la repetición y el hábito obligan a la persona a realizarlo bajo el temor de que si no lo hace, algo malo puede pasar (el pensamiento mágico).

Estas obsesiones pueden dirigirse a un abanico muy amplio de pensamientos, lo que hace que la persona sufra es precisamente el contenido perturbador y catastrófico: miedo a la contaminación, a hacer daño a otra persona, a la enfermedad, al sufrimiento, a la muerte, a comportamientos antisociales, a conductas sexuales inapropiadas, a perder el juicio…

Estas personas suelen ser muy racionales, muy analíticas, necesitan controlar todo en sus vidas, tienen un sentido muy rígido de lo correcto e incorrecto, anticipan y no toleran la incertidumbre, se rigen por la ley de “más vale prevenir que curar”; convierten lo posible en probable y prefieren conocer una mala noticia que estar esperando el resultado y ante una opinión favorable necesitan contrastarlo una y otra vez.

Cuando el contenido de las obsesiones se dirige a metas, objetivos y retos profesionales, se les considera genios; Mozart, Einstein, Newton…

La buena noticia es que no se están volviendo locos y que su preocupación por que puedan realizar alguna conducta que dañe a otra persona o que hagan algo impropio es injustificada, ya que su sentido de la responsabilidad, el estado de alerta y control de esas situaciones las hace muy improbables de que ocurran.

El tratamiento de las obsesiones puede abordarse desde diferentes estrategias.

  1. Abordaje cognitivo:
    1. Debate del pensamiento mágico
    2. Flexibilidad frente a la rigidez
    3. Descatastrofizar
    4. Exponerse al pensamiento en ver de intentar huir de él
    5. Tiempo para preocuparse (la peor fantasía)
    6. Parada de pensamiento
    7. Repartir responsabilidades
  1. Abordaje conductual:
    1. Exposición con prevención de respuesta
    2. Si lo haces hazlo bien
  1. Abordaje emocional:
    1. Llevarlo a lo absurdo
    2. Escenificación de las emociones
    3. Expresar las emociones de manera proporcional a las posibles consecuencias
    4. Utilizar el sentido del humor

Si además de trabajar con las diferentes estrategias; las preocupaciones en forma de obsesiones se dirigen hacia algo positivo como los retos profesionales, el arte, la naturaleza, enamorarse…veras como el resultado es mucho mejor, te darás cuenta porque si las diriges así, en vez de sufrimiento obtendrás, ilusión, disfrute y satisfacción.

Y TÚ ¿QUE OPINAS?

Jordi Sánchez

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