Para poder ser dueño de nuestras decisiones debemos tener un cierto grado de control y autodominio sobre nuestras emociones e impulsos. Lo más fácil es dejarse arrastrar por el premio y la recompensa inmediata y si es posible con el mínimo esfuerzo, pero la mayoría de las veces esto es contraproducente y los beneficios son efímeros o inferiores a lo que nos merecemos o a los que obtendríamos si aprendiéramos a posponer la recompensa.
Porque me cuesta tanto quererme
PORQUE ME CUESTA TANTO QUERERME La autoestima está presente en la mayoría de cosas que hacemos, forma parte de nuestra identidad, nos condiciona a la hora de relacionarnos con los demás, al tomar decisiones, al realizar una entrevista de trabajo, al elegir pareja, la profesión que elegimos, la forma de vestir, etc. Pero sobre todo … Leer más